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¿Quién Tiene la Razón?

Multo a mi hijo adolescente por cada cosa que olvida: ¿exagero?

Dilema de la redacción18 de octubre de 2026· Sé el primero en votar

Historia inventada por la redacción para abrir el debate, no un testimonio real.

Mi versión

Mi hijo de trece años recibe una mesada cada mes. Se le olvida todo: la botella de agua en la escuela, las llaves, la chaqueta en casa de un amigo, la luz del baño. Para hacerlo responsable, inventé un sistema de multas: una moneda por cada olvido, anotadas en un pizarrón en la cocina. Este mes terminó casi sin mesada. Protestó, diciendo que era “pura extorsión”. Le contesté que en la vida real los olvidos también cuestan dinero. Mi pareja dice que exagero y que el pizarrón en la cocina, a la vista de las visitas, es humillante. Yo creo que funciona: se acordó de su botella tres días seguidos.

La versión de la otra persona

Mi hijo explica que no se le olvidan las cosas a propósito y que, a este ritmo, su mesada ya no sirve para nada. Le parecen injustas algunas multas: la luz, por ejemplo, a su hermana también se le olvida, y ella no paga. Mi pareja agrega que la mesada sirve para aprender a manejar un presupuesto, no para castigar. Propone mejor un premio cuando nuestro hijo se acuerda de todo.

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