TrabajoDilema de la redacción
Intercambio de regalos en la oficina: mi mermelada casera fracasó
Cada fin de año, en mi área hacemos un intercambio de regalos: se sortea un nombre, con un presupuesto fijo. Esta vez quise algo más personal. Preparé un frasco de mermelada de guayaba casera, con una etiqueta dibujada a mano y la receta escrita en una tarjeta bonita. Me llevó una tarde entera. En el intercambio, mi compañera abrió su paquete y dijo “Ah… es casero” con una sonrisa forzada. Al día siguiente me enteré de que en el descanso contó que ella sí había gastado todo el presupuesto en una manta preciosa, y que se sentía “un poco estafada”. Nadie me dijo nada de frente.
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